El propósito que nos determina
que define nuestra existencia
para muchos un interrogante incómodo,
para otros la oportunidad para demostrar su valía,
mientras el sentido de la vida sigue ahí,
esperando una respuesta.
En nuestra vida las ocupaciones no cesan,
preferimos distraernos de los problemas,
enfocarnos en la felicidad
e ignorar nuestras inquietudes.
Pero nunca funciona,
pues nos gusta pensar,
reflexionar sobre nuestros pasos,
y la razón de nuestro ser es vital
para entendernos,
si no que sentido tiene vivir?
Si somos materia nada tiene sentido
la moral es solo un producto de fantasía,
y la vida es solo una extensión de esta.
El sentido es lo que nos dirige,
e ignorarlo es lo que nos destruye.
La vida acaba con la muerte,
ese momento que todos tememos,
pero que también ayuda a pensar,
sobre quienes somos
y hacía donde vamos.
El sentido de la vida,
eso debemos averiguar.